¿En qué consiste la nueva norma anti pantallas y cuál es su objetivo?
La reciente normativa anti pantallas de la Comunidad de Madrid ha generado un gran revuelo en el ámbito educativo. Esta medida, que se implementará en las aulas de Infantil y Primaria, establece que la utilización de dispositivos digitales solo será permitida de manera compartida y bajo supervisión. La intención de esta norma, busca fomentar un entorno de aprendizaje más saludable y equilibrado, donde la interacción humana y el aprendizaje práctico tengan un papel protagonista, pero sin duda, como bien señala César Poyatos, profesor de Tecnología educativa en la Universidad Autónoma de Madrid, es una medida que vulnera derechos tan fundamentales como el desarrollo de la competencia digital del alumnado y la autonomía de los centros.
¿Qué dispositivos digitales quedan prohibidos en las aulas?
La normativa en Madrid indica que se prohíben dispositivos como tabletas, ordenadores portátiles y teléfonos móviles de uso individual en las aulas de Infantil y Primaria. La medida se justifica con que estos dispositivos pueden distraer a los estudiantes y desviar su atención de las actividades educativas. En lugar de permitir que cada alumno tenga su propio dispositivo, se busca promover un uso colectivo, donde los docentes puedan guiar y supervisar el aprendizaje digital de manera más efectiva, algo que sin duda es un factor primordial en cualquier centro donde se trabaje con tecnología. Lo que no se nombra es que para que el aprendizaje sea significativo y real, se deben diseñar las actividades con criterio y calidad. Que el aprendizaje sea significativo no depende del uso o no de las pantallas.
¿Cuál es el objetivo de esta medida y qué pretende solucionar?
El impacto negativo que el uso excesivo de pantallas puede tener en el desarrollo de los niños es el principal motivo de preocupación a la hora de tomar esta medida. Además, la norma pretende combatir el sedentarismo y promover hábitos más saludables, ya que el tiempo frente a las pantallas a menudo se asocia con un estilo de vida menos activo, pero sin duda esto es algo que no se va a conseguir con la prohibición de los dispositivos tecnológicos en las aulas.
Impacto en la enseñanza y el aprendizaje
En el marco teórico el impacto en la enseñanza y el aprendizaje puede ser significativo. Al limitar el uso individual de dispositivos, algunos afirman que los educadores tendrán la oportunidad de diseñar actividades más interactivas y colaborativas, cosa que no está reñida con el marco digital, pues los docentes que ya trabajan con tecnología también diseñan actividades y proyectos interactivos y enriquecedores para sus alumnos. Es decir, ambas posturas pueden provocar un aumento de la participación de los estudiantes y un aprendizaje más profundo, ya que en ambas se debe fomentar el trabajo en equipo y la discusión entre compañeros.
Sin embargo, también existe la preocupación de que esta medida pueda limitar el acceso a recursos digitales que son cada vez más relevantes en el mundo actual, por no hablar de que el impacto de la tecnología depende del enfoque pedagógico y de la gestión del aula. El mundo tecnológico complementa al mundo del bolígrafo y el papel. Es decir, son perfectamente compatibles.
👉🏻 El aprendizaje híbrido se presenta como una alternativa clave para combinar lo mejor del mundo digital y tradicional, como explicamos en este artículo sobre la educación del futuro.
¿Prohibir el uso de las pantallas será contraproducente?
La prohibición del uso de pantallas en las aulas ha suscitado un debate sobre si esta medida podría ser contraproducente, y es que al restringir el acceso a la tecnología, se corre el riesgo de limitar el desarrollo de habilidades digitales esenciales en los estudiantes.
¿Puede afectar al desarrollo de la competencia digital del alumnado?
La competencia digital es una habilidad fundamental en el siglo XXI. En un mundo cada vez más digitalizado, es crucial que los estudiantes adquieran las competencias necesarias para navegar en entornos tecnológicos. La prohibición del uso individual de dispositivos podría obstaculizar este desarrollo, ya que los alumnos no tendrían la oportunidad de familiarizarse con las herramientas digitales que serán esenciales en su futuro académico y profesional. Los centros educativos son los únicos espacios que pueden ofrecer y sobre todo garantizar un correcto desarrollo y adquisición de la competencia digital sin tener en cuenta los factores socioeconómicos o socioculturales.
👉🏻 No podemos pasar por alto que el uso de la tecnología en el aula también implica riesgos, como el phishing o ciberacoso, que deben ser prevenidos con educación digital adecuada.

La opinión de la comunidad educativa ante esta nueva norma
La comunidad educativa ha reaccionado de manera diversa ante la nueva norma anti pantallas. Muchos educadores y expertos en educación han expresado su preocupación por la prohibición de utilizar tabletas y ordenadores de manera individual en las aulas. Este decreto vulnera el derecho a la alfabetización digital, derecho que viene de la mano de la LOMLOE y de los marcos europeos. La competencia digital implica un uso responsable y seguro de la tecnología, desde la creación de contenidos digitales hasta la alfabetización en información y datos.
¿Qué dicen los expertos en Educación sobre esta medida?
La mayoría de los expertos en educación rechazan la prohibición, argumentando que la tecnología puede ser una herramienta valiosa para el aprendizaje. Señalan que, en lugar de prohibir su uso hay que enseñar a gestionarlo, a que forme parte del día a día, a educar a verdaderos nativos digitales que sean capaces de discernir, seleccionar y usar de manera correcta y responsable los usos tecnológicos que tienen a su alcance.
Además, no se conseguirá nada prohibiendo la tecnología en las aulas si en casa no se usa de manera correcta y responsable. Según datos de UNICEF, el 82% de los adolescentes utiliza el móvil más de 4 horas al día sin supervisión. El 68% de los menores de entre 8 y 12 años accede a redes sociales sin permiso de sus progenitores, y el 35% ha estado expuesto a contenidos inadecuados antes de los 12 años. Esta realidad es preocupante y suele darse principalmente en el entorno familiar
Muchos padres se preocupan por el impacto de las pantallas en sus hijos. En este artículo analizamos cómo evitar niños ‘empantallados’.
Tecnofobia en la Educación: ¿estamos ante un miedo a la tecnología en las aulas?
La tecnofobia, o el miedo a la tecnología, ha comenzado a ser un tema de conversación en el ámbito educativo. Muchos educadores y padres se preguntan si la creciente digitalización en las aulas está generando más ansiedad que beneficios. La tecnología, sin duda, ha transformado la forma en que enseñamos y aprendemos, pero también ha traído consigo preocupaciones sobre la dependencia excesiva de dispositivos y la posible deshumanización del proceso educativo, pero la verdad es que es posible encontrar el equilibrio entre digitalización y aprendizaje tradicional
La clave está en encontrar un equilibrio. La digitalización no debe reemplazar el aprendizaje tradicional, sino complementarlo. Las herramientas tecnológicas pueden enriquecer la experiencia educativa, ofreciendo recursos interactivos y acceso a información actualizada. Sin embargo, es fundamental que los educadores mantengan métodos de enseñanza que fomenten la interacción humana y el pensamiento crítico. En San Gabriel, pretendemos la combinación de ambas estrategias para crear un entorno de aprendizaje más dinámico y efectivo.
Competencias digitales y digitalización en el Colegio San Gabriel
En el Colegio San Gabriel de Zuera, llevamos ya años trabajando con un enfoque que busca integrar competencias digitales en el currículo sin perder de vista la importancia de la educación tradicional desde el punto de vista de la relación entre iguales. Los estudiantes son animados a utilizar la tecnología de manera responsable y creativa, desarrollando habilidades que son esenciales en el mundo actual. Al mismo tiempo, se promueve la lectura, el trabajo en equipo y la resolución de problemas a través de métodos más clásicos. Este enfoque no solo prepara a los estudiantes para un futuro digital competente y responsable, sino que también les ayuda a apreciar el valor de las interacciones humanas y el aprendizaje profundo.
En resumen, la digitalización puede ser una aliada poderosa en la educación, siempre que se utilice con criterio y equilibrio, y los colegios son los mejores aliados para conseguirlo.
Rocío Tobajas
Profesora de Lengua castellana y Literatura



